La Casa de las ideas logró hacerse con una hegemonía casi total en el sector cinematográfico y audiovisual con el UCM. Un plan ambicioso que surgió cuando Kevin Feige y compañía entendieron que ese camino a Los Vengadores que habían construido daba más que para una simple película conjunta de superhéroes.
Desde entonces se ha planificado exhaustivamente qué película se sacaba cuándo, qué serie salía y qué relaciones se establecerían entre todos los elementos. Con la dupla Infinity War/Endgame, la popularidad del UCM alcanzó cotas nunca antes vistas. Pero, por desgracia, después solo vino frío.
A pesar de productos muy bien recibidos por fans y crítica, como Wandavision o Loki, el conjunto del UCM ha decaído sobremanera en su fase 4. La 5 no muestra que vaya a haber un cambio. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo se ha pasado del hype incondicional a un hartazgo que abarca a fans leales, público casual y crítica?
Acompáñanos en un viaje a la crisis que está viviendo Marvel, de los factores internos a las posibles salidas que puede tener este tropiezo que va para largo.
Lo primero es lo primero: el estanque calmado que era Marvel es ahora un proceloso pantano. Fallos estratégicos, escándalos con intérpretes clave y malos resultados en taquilla o audiencia son lastres muy pesados. En esta primera parte del reportaje analizamos el por qué y el cómo de este caos interno.
Lo poco agrada, lo mucho cansa. Ya lo dice el refranero. Sin embargo, Marvel parecía estar evitando esta tendencia natural a la saturación. Al menos, hasta que comenzó la fase 4 del UCM. Las fórmulas repetitivas y el irremediable recuerdo de la saga del Infinito. Ahondamos más en ello en el texto que tienes a continuación, segunda parte del reportaje sobre la crisis de la Casa de las ideas.
Muchas franquicias han pasado por malos momentos y se han recuperado. Otras, sin embargo, acabaron en el olvido y la cancelación. Que le pregunten al Snyderverse. En esta parte final de nuestro reportaje sobre la crisis de Marvel se centra en su futuro. ¿Qué expectativas aguardan? ¿Qué estrategias va a seguir el UCM? ¿Serán suficientes?