Las distopías han estado viviendo una época dorada desde el comienzo de la década pasada. Este género pareció coger el relevo de la temática vampiresca a partir de la saga de Los juegos del hambre, cuya primera entrega se publicó en 2008. Los trabajos de Suzanne Collins provocaron auténtico furor entre el público juvenil, lo que desencadenó un auge en la popularidad de esta clase de novelas. El éxito de esta obra le sucedieron otras sagas que lograron asimismo alcanzar la fama, como El corredor del laberinto o Divergente. La larga marcha de Stephen King es una novela distópica publicada en 1979 cuyo argumento probablemente influyó, junto a Battle Royale, en la creación de las novelas protagonizadas por Katniss Everdeen.
Historia y sinopsis de La larga marcha
En 1979 un tal Richard Bachman publicó la novela distópica La larga marcha. Dos años antes se estrenó con Rabia, su primera novela. Tras estas dos, le sucederían un total de siete obras a lo largo de treinta años. Sin embargo, siete después de la aparición de su primer trabajo, se descubrió la verdad. El creador de todas estas obras no era otro que Stephen King. El autor de Carrie había decidido publicar algunos de sus textos bajo pseudónimo por miedo a que se sospechase que su velocidad de escritura se debía al empleo de escritores fantasma, a los que sí que recurrieron otros autores best-seller como Tom Clancy.
La larga marcha da comienzo con el inicio de una competición anual que da nombre a la novela. En ella, cien adolescentes menores de dieciocho años se presentan voluntarios para participar en una marcha en la que son obligados a caminar a un ritmo no inferior a los 6,5 kilómetros por hora. Si bajan de esta velocidad en tres ocasiones consecutivas en menos de una hora, son asesinados de un disparo por unos militares que les acompañan en sus carros blindados. El ganador del torneo será, como se podía esperar, el último en continuar caminando tras la muerte de los otros noventa y nueve.
Una superbowl a la tremenda
La larga marcha es el deporte nacional en esta versión distópica de los Estados Unidos, por lo que el recorrido está repleto de seguidores que animan, casi enajenados, a los marchadores. Poco a poco, estos últimos pasan del entusiasmo generalizado por participar en esta versión macabra de la Superbowl a la agonía y el odio hacia los que corean sus nombres.
Stephen King ha reconocido en numerosas ocasiones su especial cariño por esta obra. Tanto es así, que, al contrario con lo que sucede con el resto de sus trabajos, se ha negado hasta el momento a vender lo derechos para la producción de una película basada en el libro. Según el autor, en una película no se podría mostrar los martirios a los que se ven sujetos estos menores de edad con la crudeza que reclama la historia, por lo que no está dispuesto a que se produzca una versión descafeinada de la trama.

Cuando recomendamos leer La larga marcha
Si te apetece leer una distopía de calidad asegurada
La larga marcha es una obra ideal para aquellos que aún tienen hambre de novelas de este género. Stephen King ha encadenado un éxito tras otro por algo, y es que mantiene unos estándares de calidad generalmente altos. El lector permanece con un nudo en el estómago a lo largo de toda la novela. Esto se consigue, sobre todo, gracias a un ritmo frenético que nos adentra en la velocidad a la que se ven sometidos los participantes, sumado a la capacidad que tiene el narrador en introducirse en la mente a la deriva del protagonista.
Si quieres conocer una de las novelas fundadoras del género distópico juvenil
La presencia de esta novela es clara en la obra de Suzzane Collins. Como en Los juegos del hambre, vemos que Garraty, su protagonista, sufre una terrible angustia ante la certeza de saber que para su victoria es necesaria la muerte del resto de participantes. Del mismo modo, se percibe un telón de fondo en el que los Estados Unidos se han convertido en un régimen fascista liderado por «El Comandante», equivalente al Panem dirigido por el presidente Snow.
Si quieres estrenarte en la obra de Stephen King
El autor de Maine es considerado uno de los máximos exponentes en el manejo de todas las formas de terror, intriga y tensión. Aunque no sea una de sus obras más conocidas, La larga marcha es una lectura atractiva para los que quieran iniciarse en los textos de este reconocido escritor. En ellos hace alarde de su capacidad para producir un miedo e incertidumbre diferente al de la habitual novela de terror.