La primera mitad de la temporada 4 de Para toda la humanidad se centró, como suele hacer, en construir con tranquilidad su universo paralelo. Golpes de estado gubernamentales y empresariales se vieron las caras con el truncamiento de una amistad central en la serie. Durante los capítulos 4×06, 4×07 y 4×08 se han ido viendo las consecuencias de diversas traiciones. De este modo, Dev Ayesa (Edi Gathegi), Ed (Joel Kinnaman) y Margo (Wrenn Schmidt) han sido las estrellas absolutas de una dilatada preparación para el final de esta tanda de episodios.

El plan Ayesa para jugársela al mundo
Eso de que los personajes de la serie de Apple TV+ se la jueguen mutuamente no es algo nuevo. Karen apuñaló sin piedad a Ayesa en la tercera temporada. El Steve Jobs de esta historia alternativa se quedó tocado cuando su colega le quitó su empresa. Poco después se produciría el ataque al centro de la NASA en la que ella moriría.
Aunque se quedara sin dientes, el tiburón solo tuvo que esperar a que le crecieran. Porque seguía siendo rico hasta dar asco. Kelly (Cynthy Wu) y Aleida (Coral Peña) fueron las responsables de darle un guantazo emocional al magnate. Gracias a ello mandó al cuerno a la Tierra y fue a montarse su propio tinglado a Marte, casi como Bender de Futurama en la luna.
Un poquito megalómano, como sus inspiraciones reales, es una muestra del auge del poder de las megacorporaciones tecnológicas. Gracias a ello Ayesa ha pasado de competir por las buenas con el sector público a hacerlo sin piedad. En su mente, la gloria de la humanidad. Una visión que choca con la U.R.S.S. y E.E.U.U. Por tanto, solo le ha quedado convertirse en un pirata para robarles el asteroide Ricitos de oro. Un giro sorprendente tras un desarrollo posterior al midseason que tenía interés pero predecible. Como personaje, Dev gana enteros cuando se transforma en un villano inspirador al más puro estilo Hombre Ilusorio de Mass Effect (otra conexión más).

Novio en la boda, niño en el bautizo y muerto en el entierro
Baldwin es el gran apoyo de Ayesa. Sin embargo, lo que se aprecia en el veterano es a alguien fuera de control. Si a su conspirador la traición le vino de un colega cercano, él ha percibido lo mismo. Poole (Krys Marshall) le retira del servicio en misiones tras descubrir por un subalterno del astronauta que tiene problemas de salud que ponen en riesgo los vuelos. Por otro lado, su amiga no hace nada para evitar que la cosmonauta Zakharova, copiloto e interés romántico de Ed, sea detenida por el gobierno golpista soviético.
La incapacidad de superar la muerte de Karen y las limitaciones de la edad se mostraron a las claras en la primera mitad de la T4 de Para toda la humanidad. Justificado un punto de fuga, este se ejecuta a través del protagonismo de Ed en la primera huelga espacial. Samantha (Tyner Rushing) es su gran punto de apoyo. Que ella iba a liderar un paro laboral no es una sorpresa, que Baldwin lo incitara solo para dar por saco a Poole algo más.
Para toda la humanidad no ha hecho demasiadas concesiones con el personaje. Su egoísmo es flagrante y solo lo tapa su carisma. El pasotismo que muestra por su nieto Alex (Ezrah Lin) es casi total, aunque le cree remordimientos. Cuando Ayesa, que frustra la huelga, le informa de que todo es gambito para robar a Ricitos de oro y que se quede en Marte, Baldwin gana una misión. Para cumplirla no duda en poner en riesgo al niño del que está a cargo mientras Kelly está de misión buscando vida alienígena. Algo se da cuenta, ya que intenta conectar con él. Mas, hasta el momento, lo único que ha hecho Ed en la cuarta temporada, especialmente en los episodios del 6 al 8, es mirarse el ombligo en su camino a ser eterno.

La soledad de una traidora de la Guerra Fría
Margo es una figura trágica. Si Poole es una oveja obediente, la ingeniera es una superviviente. Valiente para los demás, salvando a Sergei (Piotr Adamczyk), es una cobarde con respecto a sí misma. Su incapacidad de aceptar que es más social y normal que lo que quiere creer, que lo que es necesario para triunfar, la ha lastrado. Durante el tercer cuarto de la cuarta temporada, el guion obliga a la mujer a enfrentarse a sus decisiones.
Las tramas de espionaje eran necesarias en una serie tan anclada en la Guerra Fría. Margo es la principal víctima de estas. Solo su genio hace que sobreviva. El desarrollo recuerda un tanto a los trabajos de Le Carré, con toques yanquis para meter algo más de inspiración al asunto. Sea como fuere, el motor emocional de los episodios 4×06, 4×07 y 4×08 es ella. Mejor dicho, los reencuentros que protagoniza.
Hacerle comerse una hamburguesa auténticamente americana en el capítulo 8, mientras está en Estados Unidos para ayudar a capturar el asteroide, es una forma sucinta del guion para decir que está de vuelta de verdad. Su maniática forma de aderezarla, sus expresiones, dejan ver que su redención es posible frente a sus seres queridos. Aleida no perdona a Margo haberle ocultado que estaba viva ocho años. Lo de la traición a su país es algo secundario. Sergei, por su lado, sigue pillado y no duda en ayudar a la mujer que le salvó de los soviéticos y a la que destrozó la vida.
De esta forma, la traición ha sido el eje central durante los capítulos intermedios entre el ecuador y el desenlace de la cuarta temporada. Gracias a ella, Para toda la humanidad T4 afronta sus dos episodios finales con un buen número de espadas alzadas. Ser verosímil sigue siendo el gran reto de la serie de ciencia ficción.