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‘El problema de los 3 cuerpos’ 1×05: verdades y milagros

Análisis de ‘El problema de los 3 cuerpos’ 1x05.
El problema de los 3 cuerpos 1x05

Al quinto capítulo de la primera temporada de El problema de los 3 cuerpos le acompañan todo tipo de emociones y estados. Es como si fuera varios capítulos en uno. Hay una especie de clímax tan importante, tan brutal, hacia la mitad, que uno se pregunta si no debería haber terminado ahí, si no se han equivocado en la edición o antes, en la narración. Pero no, no se habían equivocado. Vamos con el repaso de El problema de los 3 cuerpos 1×05.

El problema de los 3 cuerpos spoilers

El problema de los 3 cuerpos 1×05

Mike Evans la ha pifiado con la raza alienígena que se encamina hacia la Tierra. Su cuento de Caperucita Roja no funcionó como pensaba, porque esa raza alienígena no entiende de cuentos, no entiende de ficciones (lo que, si lo piensas, es bastante triste). Lo único que entiende es que Mike Evans ha tratado de contarle una historia sobre un mentiroso que miente y que el ser humano es así. Todos mienten, Mike Evans se lo deja claro. “Todos, alguna vez, hombre, de vez en cuando, cómo no”, pero esos seres no solo es que no conozcan la mentira: es que no la comprenden, les asusta, y por tanto no la toleran. Así que dejan de comunicarse con el gran jefazo, y el gran jefazo se preocupa, pero no se lo cuenta a nadie. Esto es lo más importante de este capítulo. Se acabó la amistad.

Ni el detective Da Shi ni Auggie Salazar tienen ni la más remota idea de esta pifiada de Mike Evans, pero descubren, cuando ella puede poner en marcha de nuevo su investigación con las nanofibras, que “el Señor ya no protege a su rebaño”. Porque Auggie pone en marcha la maquinaria y el contador no aparece en su campo de visión. Esto significa que algo ha cambiado. Y entonces pasa lo del buque.

El problema de los 3 cuerpos tiene, de hecho, un pequeño problema. Digo pequeño porque habrá quien no lo acuse. Para quien sí: tiene este clima que te dice que tienes que estar en tensión constante, como preparado para algo, pero ese algo nunca llega, y tú entiendes que la tensión está ahí, pero tampoco nunca llegas a experimentarla del todo, porque tampoco está del todo bien desarrollada. Parecido al clímax constante de Christopher Nolan en películas como Dunkirk o en Oppenheimer, que es donde mejor se aprecia que, de hecho, Nolan sabe muy bien crear tensión real y contagiosa incluso cuando no está pasando nada demasiado importante. Venía pensando esto durante todo el visionado de El problema de los 3 cuerpos 1×05. Y entonces pasa lo del buque.

Lo cierto es que la escena es bastante brutal, larga y brutal, aunque se cuidan de mostrarnos los cuerpos de los más pequeños, porque hubiera sido pasarse de macabro. Además, lo que destroza este buque enorme repleto de trabajadores y familias es invisible, lo que añade aún más fuerza a lo que estamos viendo, porque lo queremos ver, lo queremos intuir, para estar preparados, pero no lo vemos. Esto es la tensión. La verdad: muy bien.

Después de esta escena se te queda esa sensación comentada de: cómo va a quedar media hora de capítulo. Por fortuna, no manejan demasiado mal el ritmo a partir de ahí. La acción vuelve a centrarse en conversaciones e indagaciones diversas, y así es como la humanidad descubre, por fin, lo que está sucediendo, lo que va a suceder en 400 años. “No podemos coexistir con mentirosos”, dicen los San-Ti, pero todavía se dirigen a la Tierra, así que ya no quieren convivencia sino invasión.

Hasta entonces, explican a Jin y Wade, lo que van a hacer es destruir la ciencia de los humanos. La suya, la de los San-Ti, es mucho más avanzada, por eso pueden hacer cosas como poner el cielo a parpadear, colocar contadores en el campo de visión de las personas o proyectar un ojo gigante para que todo el planeta lo vea. O llenar las pantallas de un mismo mensaje: “no sois más que insectos”. Ven todo lo que vemos, oyen todo lo que hacemos.

Will, el pobre Will, le cuenta a Saul en una escena de este capítulo que él sólo quiere mirar al cielo el tiempo que le queda, pero en la última escena de El problema de los 3 cuerpos 1×05, cuando mira, lo que ve es una invasión.

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Javier Retuerta Merino
17/02/2024
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