Revista referencia en fenómeno fan

¿La conocías? ‘Las misteriosas ciudades de oro’, la serie en la que se inspiró ‘One Piece’

'Las misteriosas ciudades de oro' fue una coproducción franco-nipona que tuvo gran éxito en los años 80 en ambos países.

La serie de Eiichiro Oda One Piece cuenta con uno de los imaginarios más ricos y variados de las ficciones actuales. Como es de esperar, recoge ideas e inspiración de multitud de obras, ya sean japonesas u occidentales. Sin ir más lejos, ya os hablamos en Fanservice de la conexión que tiene el héroe principal de la serie, Luffy, con la tradición grecolatina.

Sin embargo, de todas las fuentes de las que el mangaka pudo extraer ideas para su obra, una coproducción franco-nipona destaca sobre el resto como inspiración principal para la serie de piratas más famosa de la historia. A principios de los años 80 se estrenó tanto en las televisiones francesas como en las japonesas Las misteriosas ciudades de oro, una serie de la que One Piece bebe como de ninguna otra.

¡Izad las velas! ¡Partimos al Nuevo Mundo!

Al contrario de lo que sucede en One Piece, donde la trama se desarrolla en un mundo completamente ficcional, en el caso de Las misteriosas ciudades de oro nos encontramos con una ambientación histórica.

En el año 1532, cuarenta años después de que Colón llegara por primera vez a las Américas, Esteban, un huérfano español, se cruza con Mendoza, un navegante que le cambiará la vida. Este hombre, que dice haber formado parte de la misma tripulación que el padre del joven, lo invita a unirse a su viaje en busca de las ciudades de oro, unas urbes legendarias al otro lado del océano donde todo apunta a que Esteban podrá averiguar el paradero de su padre.

En ese momento, el joven decide unirse a la aventura que le llevará al llamado «Nuevo Mundo». Para ello, montará en un navío donde conocerá a Zia, una joven inca que fue echa prisionera con el objetivo de regalársela como sirvienta a la princesa Margarita. Ya en el Nuevo Mundo, se encontrarán con otro joven, Tao, descendiente de una civilización perdida, el Imperio de Mu, que está fuertemente ligado a las ciudades de oro. Juntos, los tres muchachos buscaran estas ciudades legendarias a la vez que se enfrentan a diversos cazafortunas y otros antagonistas de todo tipo, como el mismísimo Francisco Pizarro.

A priori, todo parece apuntar a que, más allá de el viaje que lleva al protagonista a un «Nuevo Mundo», esta vieja serie no comparte gran cosa con el trabajo de Eiichiro Oda. Sin embargo, conforme la trama comienza a desarrollarse, encontramos gran cantidad de similitudes que de ningún modo pueden ser coincidencia.

Idiomas que no se encuentran ni en Duolingo

La relación más clara es, evidentemente, el objetivo del viaje en ambas historias. Así como Luffy, Zoro y compañía viajan rumbo a Laugh Tale, la misteriosa isla de ubicación desconocida donde, se supone, se encuentra el One Piece, Esteban y sus amigos centran sus esfuerzos en encontrar una de las ciudades de oro de las leyendas. Pero la conexión no termina ahí. Para localizar estas islas, los muchachos necesitan leer unos textos en un idioma antiguo que únicamente la joven Zía es capaz de descifrar, lo que la relaciona directamente con Nico Robin, la arqueóloga de los Sombrero de paja.

Reescribiendo la historia

Además, si en One Piece nos encontramos con un misterioso Siglo Vacío en el que se desencadenó una cruenta guerra en la que una antigua y avanzada civilización cayó derrotada y en el olvido, ocurre lo mismo en la coproducción franco-nipona. En los últimos compases de la serie los jóvenes se encuentran con los supervivientes del imperio Olmeca, unos seres que se mantienen vivos gracias a sus avanzada tecnología médica y que buscan volver a alcanzar el esplendor perdido.

Bombas atómicas en el siglo XVI

Por si fuera poco, los jóvenes descubren que en las ciudades legendarias existen unos poderosos artefactos que se emplearon durante esta antigua guerra, tal y como ocurre con las armas ancestrales de One Piece. De entre todas estas herramientas, los olmecas muestran especial interés por encontrar el llamado «Gran Legado», un reactor nuclear que en la serie es considerado como una potente fuente inagotable de energía, como sucede con el «Mother Flame» del que Vegapunk ha hablado en el capítulo 1114 de One Piece.

Mother flame.
Que no falte un buen bombazo pseudonuclear. | fotograma de One Piece

Que no falte un buen dios del sol

Por último, y aunque no lo parezca a primera vista, incluso los protagonistas de ambas series tienen un importante punto en común. A lo largo de la serie, Esteban demuestra tener la curiosa habilidad de hacer aparecer el sol a voluntad, por lo que algunas de las tribus indígenas pasan a considerarlo «el Dios Sol». A estas alturas, no nos hubiera extrañado que lo apodaran Nika.

¿Dónde ver Las misteriosas ciudades de oro?

Tristemente, ahora mismo no existe ninguna forma de ver esta serie en nuestro idioma. La plataforma Crunchyroll no tiene disponible la serie en nuestro país, y tampoco la retransmite ningún canal de televisión.

Tags relacionados:

TE RECOMENDAMOS:

POST RECIENTES

Te puede interesar…

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad