Revista referencia en fenómeno fan

La muerte en Marvel que no se toca

No han podido ser más claros a este respecto y no podemos estar más de acuerdo.
Muerte de Iron Man

Hay algo que siempre planea sobre el Universo Cinematográfico de Marvel y es la sensación de que cualquier personaje, por muerto que esté en pantalla, es susceptible de ser recuperado. Crecimos dentro del UCM con las diferentes muertes y resurrecciones de Loki, incluso cuando parecía que esa muerte era la definitiva (Thanos, en pantalla, dijo literalmente: no habrá resurrección esta vez), resultó que no lo era. Loki volví para darnos una de las mejores series de Marvel hasta la fecha y, de paso, cerrar un arco de personaje que todos necesitábamos cerrar. Si se piensa bien, todos los personajes, incluso los que se han marchado, quizá sobre todo los que se han marchado, tienen cuentas pendientes, así que, sí, todos son susceptibles de volver. Pero hay una muerte en Marvel que no se toca.

Aviso spoiler'Iron Man 3'

El legado de Tony Stark y la muerte de Iron Man

Muerte de Iron Man

Volver a ver Iron Man, más de quince años después de su estreno y conociendo todo lo que sucede en la siguiente década al lado del superhéroe interpretado por Robert Downey Jr., significa entender el completo desarrollo que ha tenido este personaje. En el Iron Man de 2008, la película de Jon Favreau, Tony Stark no tiene ni idea de quién es. De hecho, en una de las mejores líneas de la película, una vez que empieza a deconstruirse y descubrirse, el propio personaje lo explica muy bien: por primera vez sabe qué es lo que tiene que hacer, “y siento en el fondo de mi corazón que es lo correcto”, añade.

Ese saber lo que tiene que hacer no está únicamente relacionado consigo mismo, sino con el mundo, porque una persona con sus capacidades y sus herramientas, siente, tiene un deber con el mundo. Es en Iron Man donde empieza a madurar la idea que tan lejos nos llevará a todos: Tony Stark ha nacido para proteger al mundo. Durante años solo puede vengarlo, lo cual le genera, por cierto, terribles problemas de salud mental, como bien se puede ver en Iron Man 3. Pero llega un momento, en Vengadores: Endgame, que puede hacer algo más que vengarlo: puede salvarlo. Puede protegerlo de Thanos, puede acabar con la amenaza. No tiene que reparar daños, no está llegando tarde. Está ahí mismo y en sus manos, literalmente, está la posibilidad de hacer eso que durante una década le ha obsesionado: salvar el mundo de las amenazas del espacio.

Porque Tony Stark entiende, tras Iron Man pero quizá sobre todo tras Vengadores: La era del Ultrón, que su trabajo no solo puede servir para proteger Estados Unidos, que su legado va más allá de las fronteras del país al que pertenece. Antes, en Los Vengadores, comprende lo que puede llegar del espacio, una clase de amenaza que deja a los seres humanos indefensos, ante la que no tienen nada que hacer. Así es como poco a poco su preocupación se convierte en una preocupación global, así es como poco a poco se va responsabilizando de eso que sabe que tiene que hacer. Así es como llegamos a Vengadores: Endgame, donde se sacrifica para salvar el mundo, porque eso es lo que tiene que hacer, porque así lo siente.

Años de duro trabajo para llegar hasta aquí

“Vamos a mantener ese momento y no volver a tocarlo”, explicaba Kevin Feige en un reportaje que Vanity Fair dedicó a Robert Downey Jr., “todos trabajamos muy duro durante muchos años para llegar a eso, y nunca querríamos deshacerlo mágicamente de ninguna manera”. Porque no se trata de un momento que surgiera a partir de los hechos de esa película: es un camino que fue construyéndose desde Iron Man. Porque, de hecho, no se trata de un momento, ni de un hecho: es un legado. Resucitarlo haría que cualquier muerte venidera perdiera todo su peso y su significado, porque significaría restar todo peso y significado a esta, que es sin duda la más importante de todo Marvel.

Todos deseamos volver a ver al Tony Stark de Robert Downey Jr. en pantalla. Este corazón marvelita implicado con esos personajes necesita ver a Tony Stark jugando con su hija y teniendo un final feliz, como el que ha tenido Steve Rogers. Pero es que no es el final adecuado para el personaje. El final adecuado es este. Cualquier tipo de resurrección se cargaría lo que, como dice Kevin Feige, tardaron años en construir, porque se trata del legado de Tony Stark. Eso es con lo que nos quedamos. Es lo justo.

Tags relacionados:

TE RECOMENDAMOS:

POST RECIENTES

Te puede interesar…

Javier Retuerta Merino
17/02/2024
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad