Revista referencia en fenómeno fan

8 peticiones a ‘Berlín’, el spin-off de ‘La casa de papel’

Hay ilusión e incertidumbre a partes iguales por el spin-off de Berlín, y también por nuestra parte hay unas cuantas peticiones.
Peticiones a Berlín, el spin-off de La casa de papel

A estas alturas puede resultar innecesario comenzar un texto sobre La casa de papel, o sobre Berlín, hablando de la importancia de esta ficción disponible en Netflix y Atresmedia, su casa original. Ya todo el mundo sabe lo que supuso en su momento. Pero, creemos, no está de mal recordarlo cuando uno se dispone a hablar de un nuevo proyecto ambientado en su mismo universo. La casa de papel, hacia finales de 2018, rompió todos los moldes de la ficción nacional batiendo todos los récords posibles en una plataforma internacional. Se vio en todo el mundo, en todo el mundo se habló de esta historia. Sus dos primeras entregas fueron aplaudidas hasta el extremo, las siguientes fueron recibidas con el ansia de quien necesita saber y continuar y no dejarlo ir. Y no lo han dejado ir.

Netflix anunció, en colaboración con los creadores de La casa de papel, que uno de los muchos spin-offs que el público pedía sería una realidad. Quizá uno de los más sensatos: el que repasaría la vida temprana de Berlín, un personajes de muchas caras, algunas (o eso es lo que siempre se ha sentido) sin explorar del todo. No había tanto espacio para este personaje tan repleto de cosas.

Conviene recordar lo anterior, aquello del éxito de La casa de papel, sobre todo para explicar esta especie de incertidumbre ansiosa (de nuevo, ansia por devorar este universo) que existe en torno a Berlín. La casa de papel dio tanto en su día que es inevitable pedirle algo a este spin-off. Algo que ocurre siempre en estas ocasiones, por ejemplo entre La casa del dragón y Juego de tronos. A raíz del primer teaser compartido, de la presentación de los personajes y de esa nueva sonrisa a cámara de un Pedro Alonso que sabe bien lo que hace, surgen unas cuantas peticiones. Todas, como aparentemente es esta precuela, son bastante sensatas.

Saber más

Es lo primero que hay que pedirle a Berlín: saber más. En primer lugar, de Andrés de Fonollosa, porque por mucho que esta serie se llame Berlín, en esta precuela todavía no era una ciudad. Solo era un hombre, solo era un ladrón. El espectador quiere saber más sobre este personaje, quiere conocer sus orígenes y explorar el pasado que le condujo al atraco narrado en La casa de papel. Los flashbacks en esta primera ficción ya permitieron una aproximación digna, pero siempre quedan recovecos sin conocer.

Saber más del universo de La casa de papel no significa saber más de personajes que, por entonces, no estaban en la vida de Berlín. Significa explorar el clima de esos atracos, las relaciones que surgen en los meses de convivencia, las reflexiones que ya surgieron entonces. Quiénes son los buenos y quiénes son los malos es un conflicto interesante ya tratado, pero siempre se puede sacar un mayor provecho. Así que eso es lo primero que pedimos: más de todo lo que tiene La casa de papel.

Fidelidad al personaje: queremos ver a Berlín

Berlín en La casa de papel
Berlín en La casa de papel. | Imagen: Netflix

Todos los personajes de La casa de papel tienen un molde muy concreto a partir del que se han desarrollado y el de Berlín es un molde lleno de contradicciones. Es un personaje aterrador en muchos sentidos, un psicópata que se excedió como ladrón para cometer otros crímenes cuya moralidad se cuestionó desde los primeros episodios, pero su desparpajo, su inteligencia y su particular humor le convirtieron en un imán para el espectador. Hizo mucho que fuera Pedro Alonso quien lo interpretase, porque supo aunar bien ese punto canalla, de hombre peligroso e impredecible, con el alma romántico de artista sensible que mostraba en muchas ocasiones. En Berlín debe estar lo uno y lo otro.

Es tarde para redimir a este personaje y ni siquiera es necesario hacerlo. Nadie quiere ver a un Berlín que no sea antagonista. Ya se ha demostrado que puede seguirse la historia de alguien que no nos cae del todo bien, del que no validamos todos sus actos, con el mismo interés con que seguimos otras ficciones protagonizadas de moral recta. Sin caer en el error de creer que se puede usar cualquier recurso solo porque sí (no queremos violaciones gratuitas, gracias), pero solo es ficción. Así que, sí: en Berlín debe estar lo uno y lo otro.

… Pero también queremos un Berlín diferente

La esencia debe mantenerse, la lealtad a su personalidad y la fidelidad a sus porqués, pero en esta precuela en la que no es una ciudad se encuentra en otro momento de su vida. Las personas pueden no cambiar sustancialmente en diez años, pero atraviesan episodios, escenarios y experiencias que sí tienen un efecto en su manera de sentirse, en su foco de pensamientos y en sus conflictos internos. Berlín es una oportunidad fantástica para explorar otras caras, combates y tormentas de un personaje que ha demostrado tener mucho mundo interior.

La conexión con La casa de papel

Berlín, Palermo y el Profesor en La casa de papel
Berlín, Palermo y el Profesor en La casa de papel. | Imagen: Netflix

Esta petición puede llegar a ser complicada, pero los creadores de La casa de papel han demostrado conceder mucha importancia a los pequeños detalles, así que no sorprendería que de pronto una frase, un objeto, un diálogo conduzca de alguna manera a algo ya visto en La casa de papel. Al fin y al cabo, los monólogos y las acciones de Berlín (incluso del Profesor, ahora pasamos a este punto) estaban llenas de matices y emociones que hacían pensar en su nacimiento tiempo atrás. Berlín era quien era y decía lo que decía por todo lo que había vivido. Descubrir ese pasado puede significar conocer el porqué de algo ya visto, en el futuro de Berlín y en nuestro pasado con la banda del Profesor.

Eso mismo: la banda del Profesor

No pedir cameos no entra en la cabeza de un seguidor de un universo. Y se empieza siempre por lo más difícil: en la antigua vida de Berlín no existían la mayoría de los personajes que vimos en las primeras entregas de La casa de papel, pero pertenecían al mismo mundo, al mundo de los atracos. Qué bonito sería que Moscú y él coincidieran en algún punto en el que todavía no sabían en lo que llegarían a convertirse.

Eso es lo difícil. Lo fácil es lo siguiente: los cameos del Profesor (Álvaro Morte) y Palermo (Rodrigo de la Serna). No vamos a elaborar. Son obligatorios.

La antigua banda de Berlín

El reparto escogido para Berlín. | Imagen: Netflix

Va a costar, pero hay que olvidarse un poco de la banda del Profesor porque en Berlín el espectador va a conocer a la banda de Berlín. Y ya se conoce el reparto que acompañará a Pedro Alonso: Michelle Jenner, Tristán Ulloa, Begoña Vargas, Joel Sánchez y Julio Peña. De esta banda no hay que esperar lo mismo. De hecho, casi hay que esperar algo completamente diferente, sobre todo para que surjan nuevas dinámicas.

Quizá alguna recuerde a lo visto en La casa de papel, pero todo sería mucho más atractivo si estos personajes no tuvieran nada que ver con los compañeros que más tarde tendrá Berlín, para, de este modo, poder conocer cómo se desenvuelve en un ambiente completamente diferente. Por el momento, las descripciones sí pueden encajar con ciertos arquetipos ya explorados, como los kamikazes impulsivos, pero son descripciones preliminares. Así que pedimos lo que ya vimos en La casa de papel, matices y detalles, pero en muchas direcciones diferentes.

Y sus antiguos atracos

Los atracos de La casa de papel estaban dirigidos por el Profesor y orquestados por personajes muy concretos. Estos estarán dirigidos por Berlín y orquestados por otros personajes, así que pedimos atracos diferentes. El Profesor era un tipo meticuloso, muy ordenado, muy lógico y racional, tremendamente inteligente y previsor. Berlín comparte ciertos rasgos de carácter con su hermano, pero es de otra manera.

En primer lugar, queremos atracos pomposos donde Pedro Alonso pueda sonreír presuntuoso porque todo ha salido tal como lo había planeado, siempre de manera elegante, vistosa y bonita. Al fin y al cabo, es un amante del arte y la belleza. Un ilusionista, podría decirse, mucho más que un calculador como el Profesor. Al contrario que este, es impulsivo, imprevisible y en muchas ocasiones imprudente. A partir de todo esto puede nacer el caos, pero es un caos que buscamos.

Quizá lo más difícil: una buena historia

Berlín en La casa de papel
Berlín en La casa de papel. | Imagen: Netflix

Álex Pina y Esther Martínez Lobato, creadores de La casa de papel, demostraron en sus dos primeras entregas todo su talento a la hora de hacer nacer, desarrollar y concluir una historia. Son dos temporadas casi redondas. En las restantes, nacidas del ansía de todos (nos incluimos) más que de la posibilidad natural de continuar, demostraron asimismo que pueden seguir conduciendo a sus personajes y que saben tirar del hilo si es necesario (lo era, por el ansia). Algunas cuestiones fallaron, pero siguió siendo la serie entretenida que siempre había sido y siguió enganchando, sobre todo a través de giros inesperados. Y de los personajes, siempre los personajes.

Ahora bien: la incertidumbre anteriormente mencionada. Surgen las dudas porque, aun con todas las posibilidades desglosadas, tal vez sí se ha visto demasiado de Berlín, tal vez sí se han explotado todas sus caras, tal vez sí se ha agotado la fórmula. No sería extraño. Casi sería, de hecho, lo corriente, porque La casa de papel es irrepetible y la explosión de sus personajes un fenómeno único. Pero estamos aquí, y esto es una realidad, así que recordamos la confianza en dos creadores inteligentes para continuar. La última petición es también la más difícil, la que más cuesta cumplir en ocasiones: que tengamos una buena historia. Que no se cumpla nada de lo anterior, pero que Berlín sea tan estimulante como lo fue La casa de papel.

No habrá que esperar mucho para descubrirlo. Los ocho primeros capítulos de Berlín se estrenarán el próximo 2023 en Netflix.

Tags relacionados:

TE RECOMENDAMOS:

POST RECIENTES

Te puede interesar…

Javier Retuerta Merino
30/10/2023
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad