Revista referencia en fenómeno fan

Primeras impresiones de ‘Los amos del aire’, bienvenida a la trinchera aérea

La heredera de 'Hermanos de sangre' y 'The Pacific' muestra que el modelo sigue funcionando.
Escena del primer episodio de Los amos del aire

Es enero y ya ha llegado una de las series más esperadas de 2024. Masters of the air supone el retorno del trío Hanks, Spielberg y Goetzman a la Segunda Guerra Mundial. La serie de Apple TV+, tras que HBO la dejara marchar, es una digna sucesora de Hermanos de sangre y The Pacific. Con ellas comparte muchos elementos, negativos y positivos. Los dos capítulos iniciales de Los amos del aire dejan unas primeras impresiones prometedoras, en una suerte de trinchera entre nubes donde la muerte se obtiene y se reparte sin miramientos.

Lo mejor y lo peor de sus predecesoras sigue ahí

Si algo negativo ocurría en Hermanos de sangre y The Pacific era que resultaba complicado diferenciar a los personajes. Se prestase o no atención, los jóvenes que se bregaban en diferentes escenarios de la Segunda Guerra Mundial eran fácilmente confundibles. La profusión de nombres es tremenda y en muchos casos no da tiempo a enterarse de quién es alguien antes de que lo maten. En Los amos del aire, al menos en sus dos primeros episodios, el asunto sigue igual. Que en vuelo vayan con máscaras de oxígeno no ayuda.

Esto, al tiempo, tiene lecturas positivas. Genera una sensación de masacre real, de reemplazo y de vulnerabilidad. Además, permite lucir un elenco tan extenso como notable. Austin Butler como el mayor Gale Cleven, Callum Turner como el mayor John Egan y Barry Keoghan como el teniente Curtis Biddick son en buena medida los protagonistas, como mínimo en el inicio. Acompañan decenas de intérpretes, como Isabel May, Anthony Boyle, Nikolai Kinski o James Murray.

Barry Kheogan en 'Los amos del aire'
Con las máscaras, diferenciar a la peña es complicado. | Cortesía de Apple TV+ España

Terror en las alturas, camaradería en tierra

Que se pasara de unidades de infantería a formaciones de aviones tenía ciertas implicaciones. Spielberg, Hanks y Goetzman siempre equilibraron el horror con la inspiración. Algo que ya se anticipó en Salvar al soldado Ryan. Ahora, sin embargo, el frente está lejos. Cuando suben hay escabechinas, cuando aterrizan en cambio pueden dedicarse a hacer el capullo salvo por algún bombardeo esporádico de la Luftwaffe. Además, las fuerzas aéreas tienen un halo de glamour que no poseen cuerpos aerotransportados o de marines.

Esto se nota. Los chavales no están en un nido de mierda, pueden relajarse y dormir. Tienen la chulería aérea, por muy humildes que fueran antes de alistarse. El todo es más frío que en Band of brothers o The Pacific. Sin embargo, cuando la acción se desata la serie se transforma en algo cercano al terror.

Escena del primer episodio de 'Los amos del aire'
Es fácil vitorear si no toca que te maten a ti. | Cortesía de Apple TV+ España

Los B-17 eran fortalezas aéreas, como dice su mote. También sarcófagos con cuatro motores y más de diez ametralladoras. Hay un gran cuidado a la hora de reflejar el combate. Los cazas alemanes, Bf 110 o FW 190 normalmente, aparecen de la nada. Las andanadas de balas golpean duro y la ficción no rehúsa mostrar la escabechina que causan. Caras explotadas, sangre a borbotones y explosiones interiores se dan cita en los ataques.

Los amos del aire muestra con corrección las formaciones cerradas usadas por la Octava Fuerza Aérea en general y su 100º grupo de bombardeo en particular. Casi protagonistas en sí mismos, los B-17 reciben una merecida atención. La claustrofobia de sus espacios queda transmitida a la perfección. También la sensación de que poco o nada pueden hacer sus tripulantes en caso de que les alcance el fuego antiaéreo o los antibombarderos enemigos.

Escena del primer episodio de 'Los amos del aire'
Normalmente hay más agujeros en los aviones. | Cortesía de Apple TV+ España

Una producción que no se deja nada en el tintero

En todo caso, pros y contras antes mencionados palidecen ante el espectáculo visual que propone la serie de Apple TV+. Sus creadores, John Shiban y John Orloff, junto al trío de producción ejecutiva clásico han tenido unos 250 millones de dólares para que todo luzca impresionante. De momento, en la presentación que suponen estos dos primeros episodios, el presupuesto ha dado lo que prometía.

Las escenas en base están tan bien recreadas como en las dos ficciones que precedieron a Los amos del aire. Detalles profusos que no permiten dudar del realismo de lo que se está viendo en pantalla. Cuando toca muerte, las recreaciones son más que convincentes. Hasta los más curtidos jugadores de Warthunder quedarán satisfechos.

Austin Butler en 'Los amos del aire'
Tíos y aviones, la mitad de la serie son planos así. | Cortesía de Apple TV+ España

El altísimo valor de producción, un reparto coral que contribuye a cierto caos y una nueva vertiente del horror bélico se dan la mano en el arranque de Los amos del aire. Una propuesta que no tiene la frescura de Hermanos de sangre, irrecuperable por otro lado, pero que clava ese modelo de ficción de guerra. Con clasicismo en la producción, quien gustara de la unión previa de Hanks, Spielberg y Goetzman lo volverá a hacer. Queda contemplar cómo evolucionan las aventuras de un grupo de bombardeo que masacró tanto como fue masacrado.

Tags relacionados:

TE RECOMENDAMOS:

POST RECIENTES

Te puede interesar…

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad