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‘Priscilla’ y ‘Elvis’, los vasos comunicantes entre dos películas que se complementan

Más que dividir su mensaje, lo multiplican.
Collage de Elvis y Priscilla

Cuando se abordan personajes transformados en mitos puede salir de todo. De un biopic que coquetee con lo rancio a una ficción notable. En torno a una figura esencial para la cultura yanqui han surgido dos que entran en el último paquete. Porque Priscilla y Elvis narran dos visiones muy distintas, pero complementarias, del contexto del rey del rock. Un tándem que sabe comunicarse y crea, involuntariamente o no, un poliedro narrativo muy disfrutable.

Elvis protagonista, Elvis villano

En el film de 2022, de Baz Luhrmann, no se presenta a Presley como un santo, pero sí como un ser paleto y tortuoso en una espiral que no controla. Esto último lo comparte la protagonista de Priscilla, film de Sofia Coppola basada en Elvis and me. El libro fue copublicado por la verdadera Cilla, que además sirvió en labores de producción ejecutiva.

En Elvis se puede contemplar a un joven aturullado y manipulado al extremo. Talentoso, la explotación que sufrió desde la producción llevó a su muerte. Algo similar a otros músicos de mediados de siglo para adelante, como Jimmy Hendrix. El coronel Parker de Tom Hanks es un villano total. De aliado, aparentemente benévolo y con aura de señor mayor sabio, pasa a destaparse como un sinvergüenza absoluto.

Mientras tanto, Priscilla lo evita porque el antagonista es el propio Elvis. Cambiar la mirada a la jovencísima esposa posibilita plasmar a un Presley obsesivo y con la cabeza metida en cierto orificio excretor. Lo de que cortejara a una niña de 14 años, elemento no obviado en el film de Luhrmann pero que si pasa más de puntillas, ya hace levantar la ceja. Sin embargo, es lo que sigue lo que hace que el cantante de Tulepo se balancee entre generar enfado y tristeza.

El control va pasando a la agresividad sobre una jovencita que no ha conocido más que lo que él le ha dejado ver. Finalmente, la nula capacidad de intimar físicamente con la veinteañera recién convertida en madre acaba derivando en una emancipación que Coppola entrega con contundencia y cierta brusquedad.

Butler y Elordi, dos formas de interpretar a Elvis

Austin Butler entrenó sin cesar para hablar y moverse como Presley. Un trabajo duro gracias al cual acumuló nominaciones a premios. El tono del film, que evitó siempre ser un pseudodocumental sin sangre como Bohemian rhapsody, acompañó al histrionismo de una época de flecos, de neones, de casinos, de coches grandes. Brillo por doquier en un reto que permitió al actor situarse a la altura del Elton John de Taron Egerton.

Por otro lado, Jacob Elordi no necesitaba clavar al rey del rock. Como se ha dicho, es el principal secundario de Priscilla. Un antagonista con el que la prota no acabó mal. De hecho, ella siguió siendo clave en la vida del cantante como amiga. El australiano adapta con corrección los dejes de Presley al tono apagado de Coppola. Así, su semblanza profundiza en la faceta de cristiano peñazo, de hombre violento, de chaval simple que quiere para sí una virgen a la que adorar y que le adore.

Priscilla solventa los agujeros de Elvis y viceversa

La notoria falta de protagonismo de Cilla en Elvis es algo que se puede entender. No era su relación la narrada, sino la que unió al cantante y actor con su manager. Meter a una tercera en discordia seguramente habría diluido el guion en exceso.

Justo lo contrario ocurre en el film de A24. Esta evita usar una sola canción de Elvis, quiere que todo gire en torno a los años entre que una adolescente conoce al hombre más joven de la época y descubre que hay vida más allá de él. En esta ecuación no puede entrar un Parker que solo se menciona de pasada.

De esta forma, Luhrmann y Coppola acaban creando una dupla poderosa de films. Se vean en el orden que se vean, componen la imagen complicada que corresponde a Elvis y Priscilla. Desde una ficción muy acorde a la realidad, respetuosa con esta, permiten cambiar el eje sin importar el orden en que se vean. Lo que una no tiene tiempo para contar se encarga la otra de narrarlo.

¿Es mejor ver primero Elvis o Priscilla?

La alternativa es bastante personal, pero si se quiere conocer lo básico sobre el personaje de Elvis Presley, conviene consumir primero Elvis. Se trata de un film que ya introduce a su exmujer, pero que principalmente genera una visión de conjunto. Tras ella, las impresiones algo deleznables que puede llegar a provocar el de Tulepo quedan al menos en parte contextualizadas en Priscilla. Asimismo, las desventuras de la joven impactan algo más al venir de ver al artista como una especie de héroe trágico, dando más fuerza a la única protagonista de este film.

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