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¿Los recuerdas? Dorry y Brogy, el retorno de los gigantes de la isla Littlegarden

Los entrañables personajes de uno de los primeros arcos de 'One Piece' reaparecen en el manga 25 años después.
Dorry y Brogy combatiendo

En el arco de la isla de Egghead, en el que se encuentra actualmente el manga, la banda de los sombrero de paja se topó con el famoso científico Vegapunk y los fans han podido ser testigos de uno de los flashbacks más lacrimógenos de toda la serie, de la mano del misterioso Kuma. En tan solo 21 capítulos, esta parte del manga ha ofrecido un ritmo vertiginoso con incontables giros y apariciones estelares. Entre estas últimas se encuentra el regreso de Brogy y Dorry, personajes que hicieron su primera aparición en el año 1999.

¿Recuerdas a Dorry y Brogy? La aparición original de los gigantes de Littlegarden

Luffy y compañía se encontraron con estos dos barbudos gigantes con apariencia de vikingos en la isla Littlegarden. En concreto, fue durante el trayecto de la banda a Arabasta.

En el capítulo 115 de la serie, el equipo hizo un alto en esta isla de aspecto tropical que parecía estar atrapada en un pasado lejano. Dinosaurios y otros animales prehistóricos componían la fauna del lugar, para disgusto de Usopp y Nami, los más asustadizos del grupo, y diversión de Luffy. Como no iba a ser de otra manera, el par de miedosos decidieron quedarse al resguardo del barco, mientras que el resto decidía ver qué le deparaba el interior de la isla. Mala decisión la de esos dos, porque pronto la sombra de una criatura enorme cubrió el Going Merry. Hacía así su primera entrada Brogy, uno de los dos gigantes guerreros.

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Brogy, también conocido como el demonio rojo, y su contraparte, Dorry, el demonio azul, eran los conocidos capitanes de la banda de los Piratas gigantes guerreros 100 años atrás. Sin embargo, todo se truncó por una disputa entre los dos capitanes. ¿El motivo? No lograron ponerse de acuerdo sobre quién había capturado el pez más grande. El asunto no podía quedar así, evidentemente, por lo que decidieron trasladarse a Littlegarden para resolver la disputa como hombres en un duelo. Mandoble por aquí, hachazo por allá, empataron una y otra vez durante 100 años. Así se los encontraron los sombrero de paja: en medio de una discusión por el tamaño que ya había durado un siglo.

Una amistad inmediata con los Sombrero de paja

La banda de Luffy quedó encandilada por ese derroche de cabezonería varonil, lo que hizo que no tardaran en entablar una fuerte amistad con los dos gigantes. Entonces, aparecieron los cazarrecompensas de Baroque Works, capitaneados por Mr.3. Interrumpieron con sus trucos este bonito conflicto entre hombretones para hacerse con la recompensa millonaria que se ofrecía por la cabeza de ambos gigantes. 

Luffy y Aquiles, protagonista de La Ilíada, tienen algo en común. A ninguno de los dos les gusta un pelo que toquen a sus amigos. Héctor no pudo tener peor idea que matar a Patroclo, lo que le llevó a ser arrastrado por Aquiles alrededor de las murallas de Troya, para disgusto de los que lo veían desde la ciudad. De la misma forma, si algo nos ha enseñado el manga de Eiichiro Oda, es que le va a faltar tierra para correr a aquel incauto que le dé por hacer llorar a cualquiera que le caiga en gracia a Luffy. 

Mr.3, por tanto, sufrió las consecuencias de pasarse de listo con un amigo del sombrero de paja. En pocos capítulos todos los componentes de los Baroque Works presentes en la isla fueron derrotados. Con ello, la amistad entre los dos gigantes y la banda de Luffy quedó sellada. Los amigos se despidieron entre abrazos cuando los sombrero de paja se dispusieron a continuar su viaje, dejando atrás a los gigantes, que todavía tenían pendiente la resolución de su disputa.

Una nueva referencia en el arco de Enies Lobby

La unión labrada entre la banda de Luffy y los dos capitanes gigantes acabaría por dar sus frutos unos cuantos cientos de capítulos después. En el capítulo 375 de One Piece daba comienzo el arco de Enies Lobby. Decididos a liberar a Nico Robin, reciente incorporación al grupo, Luffy y su banda invadieron, junto Franky y los capataces de la Galley-La, la base de la marina Enies Lobby donde tenían cautiva a la usuaria de la fruta Flor Flor. 

Allí no tardaron en encontrarse con Oimo y Kashi, dos gigantes antiguos integrantes de la banda de los Piratas gigantes guerreros que cincuenta años atrás fueron capturados y engañados por la marina para que protegieran una de las puertas de Enies Lobby. El cuerpo naval les hizo creer que tenían capturados a sus capitanes. Si trabajaban para ellos, Dorry y Brogy acabarían por ser liberados. La verdad acaba por ser revelada por Sogeking, alter ego de Usopp, con lo que la dupla terminó ayudando a los Sombrero de paja en su misión de rescate. 

Oimo y Kashi en Enies Lobby
Gigantes cabreados. Óleo sobre lienzo.

Dorry y Brogy regresan tras un cuarto de siglo

Así llegamos a la actualidad, de nuevo en Egghead. Pocos capítulos antes pudimos ver cómo los dos capitanes de los Piratas gigantes guerreros se encontraban de nuevo junto al resto de su banda en Elbaf, su isla natal. Allí ayudaron a Shanks y su grupo a acabar con la banda de Eustass Kid. Todo daba a entender que, después de oír que sus capitanes continuaban intentando resolver su disputa en Littlegarden, Oimo y Kashi se dirigieron a la isla para convencer a sus cabezones líderes de terminar con su duelo. Desde luego,  la capacidad de persuasión de los dos subalternos es digna de elogio. 

Entonces llega el conflicto de Egghead, y la buster call, y el almirante de la marina Kizaru, y hasta uno de los cinco ancianos, San Jay Garcia Saturn, que se ve obligado a tomar cartas en el asunto. Los ojos del mundo vuelven a estar fijos en una figura: el hombre de goma, que sonríe, divertido

El choque entre la marina y la banda de Luffy ha hecho tanto ruido que ha llegado a Elbaf. ¿Podían los capitanes gigantes dejar solos a sus amigos? La cabezonería, que tanto define a estos dos gigantes, es una forma de lealtad. Lealtad a sus principios, pero también a su palabra. Años atrás invocaron la amistad de la banda de los gigantes con la de los sombrero de paja. Así, en el nombre de ese lazo, se dirigieron a Egghead, donde ni un almirante, ni cientos de barcos, ni uno de los cinco ancianos, iban a impedir que fueran en ayuda de sus amigos. 

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