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Resumen de la primera temporada de ‘The Mandalorian’

La serie que consiguió rescatar a Star Wars y que a los jóvenes les volviera a gustar el western.
Fotograma de El Mandaloriano temporada 1

Pedro Pascal ha hecho del padre adoptivo en apuros algo propio gracias a esta serie de Disney+ y a The last of us. Todo se inició con la producción que expande el universo Star Wars. Basada en relatos autoconclusivos, la metatrama es muy ligera como se puede comprobar en este resumen de The Mandalorian temporada 1. Por eso se sigue un formato de resumen por capítulos.

De esta forma es una suerte de reedición de aquellos boletines y novelillas del oeste americano que solían leerse en la generación de nuestros abuelos. Precisamente este abrazar el western crepuscular, de la mano de Dave Filoni, es lo que ha permitido a la franquicia revitalizarse y convencer a los fans.

Capítulo 1, El Mandaloriano

Dirigido por Dave Filoni, todo arranca con el Mandaloriano (Pedro Pascal) capturando a un miembro de la especie mythrol (Horatio Sanz), que acaba en carbonita. Tras un lustro de la caída del Imperio, Mando es un cazarrecompensas al servicio del gremio de cazarrecompensas liderado por Greef Karga (Carl Weathers), el magistrado de Nevarro. El jefe tiene una misión para el protagonista, una complicada.

Son los remanentes imperiales liderados aparentemente por el Cliente (Werner Herzog) quienes le piden que les lleve, preferentemente vivo según reclama el dr. Pershing (Omid Abtahi), a un activo de 50 años. Para ello deberá ir al planeta Arvala-7. El pago será una gran cantidad de beskar. Con el beneplácito de la Armera (Emily Swallow), líder de los mandalorianos que siguen el Credo, parte en su misión.

Ya en escena, Mando se encuentra con Kuiil (Nick Nolte), un ugnaught que trabaja como recolector de vapor. Como ayuda, le enseña a cabalgar bestias blurrg para que pueda atravesar el desierto. Cuando llega al lugar donde se encuentra el objetivo, el cazarrecompensas hace equipo con otro del gremio, el droide IG-11. Tras una intensa batalla, localizan a su presa, que resulta ser un bebé de la misma especie que Yoda, por lo que le pasó a conocer popularmente como baby Yoda. En la serie se le llama el Niño y en la segunda temporada se revela su nombre real, Grogu. Sea como fuere, el protagonista mata al robot antes de que acabe con el chaval.

Capítulo 2, El Niño

Mientras vuelve a su nave, la Razor Crest, Mando descubre que unos carroñeros jawa la han saqueado. Mata a varios de ellos y logra asaltar su fortaleza móvil, pero es noqueado por un ataque eléctrico. Kuiil llega a su rescate y le propone colaborar con los asaltantes.

De esta forma, el capítulo dirigido por Rick Famuyiwa propone al Mandaloriano el reto de conseguir el huevo de una misteriosa y peligrosa bestia. Se trata de el cuerno de barro, una especie de rinoceronte. Allí que va el protagonista, junto a su preciada carga, el Niño. El inevitable combate entre la criatura y Mando se salda inicialmente con una paliza para el humano.

Es baby Yoda el que cambia las tornas. Usando la fuerza, eleva al cuerno de barro. De esta forma permite a Mando acuchillarlo de forma quirúrgica y matarlo. Hecho esto, recupera el huevo y se lo entrega a los jawa, que se lo comen cuales pirañas. A cambio, le devuelven las piezas de la nave, con lo que puede volver a Nevarro a entregar a su objetivo. Antes de ello, recibe el agradecimiento de Kuiil por «devolver la paz a su valle», dejando claro lo western que es esta serie en particular y Star Wars en general.

Capítulo 3, El pecado

En esta entrega dirigida por Deborah Chow se cierra el primer tramo de la trama general de la primera temporada de The Mandalorian, que tardará en regresar. El protagonista retorna a Nevarro, cobra su recompensa de el Cliente y deja al Niño con este y el dr. Pershing. Con el beskar recibido obtiene de la Armera una nueva armadura completa y municiones de «silbadores», poderosos minimisiles de alta penetración. Sus compañeros de el Credo, con todo, le echan en cara que haya trabajado para imperiales, quienes destruyeron Mandalor.

Greef Karga intenta que Mando tome un descanso y le advierte para que deje de preguntar sobre el encargo, admitiendo además que todo el gremio tenía un dispositivo rastreador para la misión. Atacado por los remordimientos que le genera el hecho de haber abandonado a un bebé, al contrario que hizo con él el Credo, decide mandar todo al garete y rescatarlo.

Con su nueva armadura es capaz de superar las defensas imperiales y llevarse al Niño. Esto supone una violación del código de los cazarrecompensas y pone sobre su cabeza una suma enorme. Así, se ve enfrentado a Greef Karga y sus antiguos colegas. Cuando todo parece perdido, aparece una escuadra mandaloriana que permite a la pareja protagonista huir. El líder del gremio es disparado por Mando, pero logra sobrevivir.

Capítulo 4, Santuario

Buscando un lugar en el que desaparecer, Mando y Grogu llegan al planeta Sorgan. Allí, emularan el argumento de Los siete samuráis, tantas veces replicado en Hollywood. Lo hace bien, bajo la batuta de Bryce Dallas Howard. El caso es que la dupla se encuentra con una antigua soldado de choque rebelde, Cara Dune (Gina Carano). Esta, como ellos, quiere huir de todo y que la dejen en paz.

Cuando está de vuelta en la Razor Crest, antes de subir e irse, Mando recibe la petición de dos jóvenes de proteger su aldea. Aislada de todo, la ve como un lugar perfecto para esconder al Niño. Parte hacia ella, no antes de convencer a Cara Dune para que le acompañe.

En la aldea, el Mandaloriano habla con la líder local, una viuda llamada Omera (Julia Jones), cuya hija Winta (Isla Farris) hace buenas migas con Grogu. Entre los dos adultos surge una atracción inmediata. Sea como fuere, Cara y Mando preparan a los aldenaos para combatir a la banda de saqueadores.

Cuando llega la noche y se inicia el asalto, los lugareños aguantan. Más, sus enemigos cuentan con un AT-ST. Blindado, es inmune a los disparos de Cara y Mando. Sin embargo, estos logran engañarle para que avance y caiga en un foso, lo que permite que el protagonista lance una granada a su interior, destruyéndolo.

Victoriosos, el Mandaloriano planea dejar a Grogu con Omera y largarse. Por desgracia, un cazarrecompensa les ataca. A pesar de que Cara Dune evite males mayores, Mando entiende que no puede ocultarse. Para no poner en peligro a la aldea, decide irse junto al Niño.

Capítulo 5, El pistolero

Mando se dirige a Tatooine a reparar la Razor Crest, que ha sufrido daños en un enfrentamiento contra un cazarrecompensas. Aterriza en el taller de Peli Motto (Amy Sedaris), una peculiar mecánica que entablará amistad con el Niño mientras el Mandaloriano está de misión. El protagonista da una vuelta por Mos Eisley y se encuentra con Toro Calican (Jake Cannavale). Aspirante a entrar en el gremio de cazarrecompensas, ofrece al veterano colaborar para dar caza a la peligrosa Fennec Shand (Ming-Na Wen), una colega de profesión. El éxito en la empresa le supondría entrar en la asociación, por lo que ofrece a su posible compañero el dinero de la recompensa.

La pareja parte al desierto con unas motos speeder a la última. Tras encontrarse con unos tusken, Toro y Mando son emboscados por Fennec Shand, que destruye uno de los transportes. Esperan a la noche y logran superarla. Sin embargo, los cazarrecompensas se deben separar cuando el Mandaloriano va a buscar una montura que vieron antes. Mientras se encuentra fuera, el novato y la rehén se alían contra el protagonista.

Por desgracia para Shand, Toro decide dispararla y tomar su recompensa además de la de Mando, a quien planea matar. Se dirige a Mos Eisley y secuestra al Niño y a Peli Motto. Un paso en falso para el aspirante a entrar en el gremio, ya que el protagonista le supera con facilidad, matándolo. Reunido de nuevo con Grogu, abandona Tatooine tras darle una buena paga a la mecánica por arreglarle la nave y cuidar bien de baby Yoda. Asimismo, se descubre que Fennec está viva y es rescatada por un personaje misterioso.

Capítulo 6, El prisionero

De nuevo sin tener nada que ver con la trama principal, el Mandaloriano se ve en una misión que en esta ocasión no se va al western sino al terror espacial. Dirigido por Rick Famuyiwa y escrito por Christopher Yost, veterano de Marvel, el episodio sitúa a Mando junto a una camarilla de mercenarios para rescatar a un prisionero.

Ranzar Malk (Mark Boone Junior) les manda a un transporte presidiario. Un robot llamado Zero (Richard Ayoade) les sirve como guía desde la Razor Crest mientras se infiltran en esta cárcel móvil de la Nueva República. El líder de la expedición es Mayfiled (Bill Burr), un mercenario humano con un sentido del humor sardónico. Completan el equipo la twi’lek Xi’an (Natalia Tena), una psicópata, y Burg, un bruto devaroniano.

Mientras van por el presidio Mando acaba con unos droides en una escena con mucha acción. Finalmente llegan a la sala de control, donde hay un oficial republicano. Una sorpresa que acaba mal, ya que Xi’an le mata no antes de que active una baliza de socorro. Ahora tienen 20 minutos para completar su misión. Contrarreloj, logran llegar al objetivo que resulta ser el hermano de la twi’lek, Qin (Ismael Cruz Córdova de Los anillos de poder).

El grupo traiciona al protagonista encerrándole en la celda de Qin. Sin embargo, Mando logra liberarse y activa el modo de seguridad del presidio. Con una luz roja, va dando caza a sus colegas uno a uno. Cual xenomorfo de Alien, les va avasallando. En la nave, Grogu juega al gato y al ratón con Zero hasta acabar con él usando la fuerza. El Mandaloriano decide entregar a su objetivo a Malk. Cuando se va, este intenta traicionarle solo para comprobar que el twi’lek llevaba la baliza. Unos Ala-X aparecen y destruyen su base.

Capítulo 7, El ajuste de cuentas

De vuelta a la trama principal y con dirección de Deborah Chow, Mando recibe una comunicación de Greef Karga pidiéndole ayuda para recuperar Nevarro. El Cliente, tras la traición de el Mandaloriano, ha impuesto la ley marcial con sus exsoldados imperiales. Para ello, el protagonista recluta a Cara Dune y va a Arvala-7 para hacer lo propio con Kuiil. Resulta que este ha vuelto a montar a IG-11, que ahora le sirve.

Ya en Nevarro, Karga recibe al equipo. El plan es usar a Grogu como cebo para que Mando acabe con el Cliente. Sin embargo, un ataque de una criatura voladora hiere a Greef. El Niño le cura con la fuerza, lo que hace que dispare a los matones que había llevado consigo y revele que todo era una trampa. De esta forma, retoman la estratagema planteada pero con el Mandaloriano y una cuna vacía como rehenes y Cara haciéndose pasar por su captora. Kuiil y baby Yoda se quedan en la Razor Crest.

La ciudad está repleta de soldados de asalto. Pese a ello, logran llegar a la cita con el Cliente. En la conversación que sigue, recibe una llamada de Moff Gideon (Giancarlo Esposito). Acaba, sin dudarlo, con sus aliados en la casa para atrapar en la misma a su presa. Asimismo, Kuiil es asesinado por exploradores que se llevan a Grogu con ellos.

Capítulo 8, Redención

El final de la primera temporada de El Mandaloriano fue dirigido por Taika Waititi, que deja alguna de sus habituales muestras de humor en escenas como la de los exploradores fallando disparos de forma bastante lamentable. En todo caso, Mando y equipo se ven contra las cuerdas. Gideon resulta estar muy bien informado y revela el nombre real del protagonista, Din Djarin, por primera vez en toda la serie.

Mando cuenta su historia, cómo la Guardia de la muerte, una facción mandaloriana, le salvaron de un ataque perpetrado por fuerzas separatistas a su planeta. También se sabe que Gideon acabó, tras caer el Imperio, condenado a muerte pero de alguna manera se libro. El grupo es salvado pro IG-11, que ha rescatado a Grogu. Junto a él, masacran a las fuerzas imperiales.

Sin embargo, acaban superados y de nuevo refugiados en la casa de el Cliente, que es incendiada por Gideon. Logran escapar gracias a IG-11, que salva a Mando quitándole el casco (al no ser un ser vivo no viola el Credo) y haciendo que supere su fobia a los droides en parte.

Al avanzar por los túneles, el grupo se encuentra un montón de cascos mandalorianos. La Armera aparece para explicar que los imperiales asaltaron la guarida del Credo y está recuperando los restos de Beskar antes de irse. Le da la misión a Mando de llevar a Grogu con los jedi, además de un jetpack y un sello, con la forma del cuerno de barro que derrotaron en el segundo episodio. A partir de ahora, Din y baby Yoda son un clan de dos.

En un último servicio, IG-11 se sacrifica para llevar al grupo a través de un campo de lava. Mando logra en una espectacular escena derrotar al caza Tie de Gideon en pleno vuelo. A pesar de estrellarse, el Moff ha sobrevivido y se muestra que posee el sable oscuro, una poderosa reliquia mandaloriana. Por su parte, Cara Dune, Greef Karga y la pareja protagonista se separan para seguir sus propios caminos. Así termina este resumen de The Mandalorian temporada 1.

Aquí está el resumen de la segunda temporada de The Mandalorian

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