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Vegapunk o los límites del saber

Vegapunk cuenta con multiples capas simbólicas que tienen como resultado un personaje de enorme profundidad
Vegapunk en One Piece

Vegapunk es uno de esos personajes cuya relevancia en el mundo de One Piece ha estado reconocida desde mucho antes de su aparición. Como un murmullo o un eco, su nombre aparecía de vez en cuando en diálogos entre otros personajes, dando a entender la importancia que tendría en el futuro de la trama. Finalmente, ha sido en el arco de la isla de Egghead donde los sombrero de paja se han cruzado con el ínclito científico. Su aparición, desde luego, no ha defraudado. Gracias a él, y haciendo honor a su fama como el hombre más sabio del mundo, hemos podido conocer una enorme cantidad de información del mundo creado por Oda.

Pero más allá de eso, Vegapunk tiene un profundo calado argumental y simbólico. Su historia, sus acciones, e incluso su apariencia convergen para tener como resultado a un personaje rico en matices.

One Piece spoiler

De lenguas y manzanas

La apariencia de Vegapunk tiene una influencia que salta a la vista. Con unas cejas densas enmarcándole unos ojos saltones, un pelo gris y desordenado creciéndole en la parte posterior de la cabeza y una enorme lengua que su boca es incapaz de contener, el aspecto del personaje nos recuerda inevitablemente al científico más famoso del siglo XX, Albert Einstein. Concretamente a la fotografía más famosa del físico alemán. La relación entre ambos es clara, aunque va mucho más allá de una sencilla equiparación entre las dos figuras. Pero no nos adelantemos.

El otro aspecto de la apariencia de Vegapunk que llama la atención es esa especie de manzana situada sobre su cabeza. Este aparato se encuentra en el espacio que ocupaba el enorme cráneo del científico, antes de que todo su saber fuera almacenado en la nube, una de sus invenciones. Gracias a eso, su gigante cerebro adquirió un tamaño normal y fue complementado con esta manzana que actúa como antena. El artefacto es utilizado para, por un lado, seguir almacenando información y, por otro, comunicarse con los satélites, una especie de individuos que son representaciones de un aspecto concreto de la personalidad de Vegapunk.

A pocos se le habrá escapado a estas alturas que la manzana en sí es una referencia al célebre episodio apócrifo en el que Isaac Newton descubre la gravedad cuando esta fruta cae sobre su cabeza. Sin embargo, como símbolo, otorga varias capas de significado al personaje de Vegapunk.

En el famoso relato fundacional de Adán y Eva, la manzana es el fruto prohibido por el que ambos son expulsados del paraíso. La manzana en este caso no es otra cosa que la tentación. Pero no una tentación basada en lo carnal, sino en el saber. Esta fruta simboliza el deseo de la humanidad de desarrollar la razón y el conocimiento hasta unos niveles solo posibles para Dios. El ser humano muerde la manzana, se atreve a saber más, a explorar lo desconocido, y, por ello, se le expulsa de la tierra prometida.

En la importancia simbólica de la manzana es donde radica la esencia de Vegapunk. La historia del científico es la de un hombre en constante debate moral por los límites que debe traspasar para alcanzar unos fines que serán positivos para el mundo. El científico es la representación de una reflexión sobre la ética de la razón que ha atravesado varios siglos de la historia de la humanidad, desde el humanismo renacentista hasta la debacle de la Segunda Guerra Mundial.

Vegapunk en'One Piece'
Se parecen, sí, se parecen. | Imagen del manga

Por amor a la ciencia

La vida de Vegapunk ha estado marcada por una continua obligación por decantarse hacia el bando ganador para poder seguir con sus investigaciones. Siempre y cuando, eso sí, esto le permitiera acercarse a su objetivo de repercutir positivamente en el progreso de la humanidad.

Desde sus inicios con la asociación clandestina de científicos MADS hasta su compromiso y posterior divorcio con el gobierno mundial, Vegapunk siempre ha tenido claro el destino de su viaje. Desde luego, jugaba parte importante su hambre voraz de conocimiento. Pero este insaciable apetito de saber no está sino sujeto a un fin ulterior, en el que el científico desea alcanzar con sus descubrimientos un estado de bienestar universal.

Con este fin en mente, ya desde sus comienzos Vegapunk intentó controlar el clima de su helado país natal. Del mismo modo, está obsesionado actualmente con lograr una fuente de energía gratuita para todo el mundo, convencido de que esto resolvería muchos de los conflictos activos y por venir. Para conseguirlo, está decidido a pactar con quien haga falta.

Pactando con el diablo

Desde el culto al saber que tuvo lugar en Europa a partir del Renacimiento, el conflicto entre razón y alma ha sido un tema recurrente en el arte. En una sociedad fuertemente religiosa existían importantes reticencias al desarrollo científico racionalista, en el que se percibía una forma de alejarse de Dios, como ya se advertía en el relato del Génesis.

En el progreso científico se veía una forma de jugar a ser Dios y acercarse al diablo, como ya hiciera Eva asociándose con la serpiente. El culto a la razón y la investigación científica eran percibidos como una suerte de pacto con el diablo. Se plantea que el hombre estaba dispuesto a pactar con el diablo con tal de alcanzar nuevos saberes.

La obra de teatro renacentista La trágica historia del doctor Fausto de Christopher Marlowe es un fiel reflejo de esta preocupación. Con un insaciable ansia de alcanzar saberes solo posibles para Dios, Fausto está dispuesto a pactar con un representante del diablo, Mefistófeles. Como ya le pasara a Eva, esta ambición insana tiene consecuencias fatales para el personaje, que se ve tragado por las entrañas del infierno al final del relato.

Como Eva primero y Fausto después, Vegapunk está dispuesto a pactar con el diablo con tal de alcanzar lo que desea. Al principio de su historia, no duda en ir contra la ley con tal de investigar libremente. Tras ello, no duda en someterse a los deseos del poder dominante con tal de alcanzar mayores y más rápidos progresos. Cuando Monkey D. Dragon le ofrece unirse al ejército de liberación, declina la oferta. Argumenta que con el gobierno mundial puede lograr mejores resultados. El usuario de la fruta cerebro-cerebro supedita al desarrollo científico todo lo demás, incluida su posición política.

En consecuencia a este pacto con el gobierno, el personaje se ve obligado a vender su alma. De un modo similar a cómo las investigaciones de la energía nuclear de Einstein acabarían por desencadenar el proyecto Manhattan, los descubrimientos de Vegapunk son utilizados por el poder dominante para someter a la población. Con tal de alcanzar su meta, el científico desarrolla multitud de armamento para la marina, incluidos los pacifistas, auténticas armas de destrucción masiva. De la misma forma, sobrepasa cualquier límite moral al obedecer la orden de los cinco ancianos de someter a Kuma a una serie de experimentos que acabarán con este convertido en un ser sin voluntad propia.

La importancia de la letra pequeña

Pese a ello, esto no evita que el científico mantenga una cierta rebeldía fundamental para la trama de la serie. Sin el conocimiento del gobierno, realiza una serie de modificaciones en Kuma para que este sea capaz de cumplir su última voluntad. Del mismo modo, investiga por su cuenta y riesgo el siglo vacío, lo que acabará por despertar la enemistad del gobierno. Vegapunk firma un contrato con el diablo, sí, pero es él el que incluye una letra pequeña que Satán desconoce hasta que ya es demasiado tarde.

Pero, al contrario que estos dos personajes, las acciones del científico de One Piece tienen un importante tono de sacrificio. Vende su alma, sí, pero no lo hace por vanidad, sino por un fin puramente altruista. De una forma u otra, está dispuesto a sacrificarse en los planos físico y moral con tal de llegar a una meta que resulte en la paz mundial.

El último paso

Pero las consecuencias finales de este sacrificio aún están por ver. En los capítulos que están por venir veremos la repercusión de las investigaciones clandestinas del científico, dispuesto a dar su vida con tal de propagar lo que ha averiguado. Es el último paso de una vida marcada por un fiel culto al conocimiento, marcada por la esperanza de que esta devoción tenga como resultado la paz mundial. Vegapunk es un canto de amor al conocimiento con la convicción de que, siempre que este esté sujeto al bien común, es el único camino posible a la concordia.

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